Voy a rendirme. Sí,
voy a rendirme. Y no es por cobardía, no, no. Voy a rendirme porque es mejor así.
Porque lo que une a dos personas es
realmente inconstante. El sentimiento es frágil. Y aunque no lo sepas, siento
que estos sentimientos no tienen a donde ir…
No quiero sentirme
así. No quiero enamorarme, porque enamorarse es perder y yo no quiero perder.
Sé lo que piensas
pero no me juzgues a la ligera, siento tanto desilusionarte, pero a veces en la
vida las decisiones que una toma suelen ir por un camino cruel.
Lo admito. Desde el
principio este sentimiento fue experimentado; una prueba. Había el feliz sabor
de observar, también el amargo sabor de desear… Y es un deseo que no puedo
ponerlo en palabras.
Si, voy a rendirme, porque
no quiero trasgredir esa relación con alguien más. No quiero esa amabilidad hacia
mí porque tu bondad empieza a doler, comienza
con un hormigueo que se desliza hasta mi cintura, no quiero que llegue a mi corazón,
no es justo para mí.
Ahora me tomaré un respiro,
daré unos pasos hacia atrás y tomaré un camino más alejado. Un poco de
distancia hace bien. Una vez que me rinda calmaré mi corazón y apaciguaré mi
alma. Y después de eso, cuando todo pase…Volveré.
Así que ¿Puedes esperar?
