martes, 13 de noviembre de 2012

Este amor...

Me enamoré de un escritor…

Me enamoré desde la primera carta que me escribió. Supongo que me enamoré de sus letras antes de conocerle ¿suena extraño?. 

Todo paso muy deprisa, por eso pienso que fue a primera vista…algo sin querer, sin desear. Tal vez por eso dicen que el amor no tiene sentido, debe ser que es enemiga de lo razonable.

Me enamoré de alguien que creí que estaba fuera de mi alcance,  eso solo hizo aumentar mi ansiedad...  Estaba al borde de un abismo y antes de darme cuenta ya estaba cayendo, lo admito, me enamoré con desesperación…

Pase un maravilloso tiempo a su lado, aún si era amor de un solo lado. Ya saben, un amor no correspondido nunca tiene un final feliz. Y el sabor de un amor no correspondido es amargo, pero dejarlo es imposible.

Todo ese tiempo a su lado.... lo confieso, fue la primera vez en mi vida que me sentía unida a alguien, ese sentimiento de estar conectada a alguien, lo estaba disfrutando...

También tenía algo que expresarle desde hace mucho... pero aquellas preguntas jamás pudieron salir de mis labios - "Si fuésemos amantes, ¿bastaría un abrazo para borrar mi soledad? o ¿será que tengo que vivir con ella?" -  no sé qué clase de respuesta me hubiera dado, pero me hubiera gustado que solo me abrazara y me susurrara -"intentemos".

Este amor…pienso que se trata de una maldición. Porque aún después de 3 o 5 años que han transcurrido, yo sigo amándole hoy. Y aún me sigo preguntando -"¿Hasta cuándo?"-. ¿Es patético? ¿Es gracioso? sea lo que sea, puedes reírte si quieres….

Esta historia, este amor… tu puedes hacerlo sonar romántico pero en realidad solo es triste…

jueves, 1 de noviembre de 2012

Aquella que no soy...



Lo cotidiano; el camuflaje. Solo para no llamar tanto la atención, para disimular al menos un poco más. Años de camuflaje detrás de una cáscara rígida y opaca que todos creían que ella no era más que eso: la cáscara.

Nadie conocía lo que dentro se debatía por salir, el mundo caótico que guardaba dentro de ella y que la enjaulaba y la tenía maniatada. -Historia inverosímil- decían. La habían subestimado tanto, la habían lastimado, la habían pisado, golpeado, atado y pateado tantas veces que perdió la cuenta. Eso es lo que era ella: el camuflaje, la cáscara, el caparazón… o eso fue lo que ella creía. Hasta hoy…


Un pequeño Fragmento de "Al otro lado del espejo" escrito por su servidora J.G.C.